domingo, 30 de septiembre de 2018

Como yo te quise

Estoy segura de que a veces me recuerdas. 
Y te preguntas qué será de mí. 
Sé que piensas en todos los momentos que vivimos. 
Y que éramos muy felices juntos. 
Te gustaba prácticamente todo de mí. 
Mis manías, 
mis chistes, 
mi necedad, 
mi risa. 
Al principio me reía todo el tiempo. 
Me hacías reír mucho y eso te encantaba. 
Siempre te recibía con una sonrisa y un beso. 
Un beso que se convertía en mil o en uno muy largo, 
dependiendo del día. 
Te fascinaba pasear tu lengua por mi boca, 
por mis dientes. 
Unos dientes que te aprendiste de memoria, 
como me dijiste aquella vez. 
A ti te gustaba decirme las cosas, 
yo prefería escribir sobre ellas. 
Sobre ti. 
Y vaya que lo hice. 
Te dije tantas cosas, 
a mi manera. 
Y tú te callaste muchas otras, 
a tu manera. 
Tal vez nunca fue tu intención lastimarme. 
Tal vez tú también me quisiste mucho. 
Tal vez me sigues queriendo. 
En silencio. 
No lo sé.
Lo único que sé es que muchas cosas han cambiado. 
Y parece que ahora todo es diferente. 
Cuando nos vemos ya no nos salen las palabras. 
Ya no hay miradas como las de antes. 
Y cómo nos mirábamos. 
"Nunca me habían mirado así", 
me susurraste esa noche. 
De hecho, 
mi vida, 
creo que nunca te habían querido de esa manera.

— m.f. // Como yo te quise

lunes, 24 de septiembre de 2018

Autumn

It feels like autumn came too soon, 
but only because I was so in love with summer.
And it was all very sun-dazzled, 
warm, 
and wistful. 
Like dreaming underwater.
Then the leaves begin to turn gold 
and the stars wear sweaters 
so they can stay out a little longer.
And I start to think, 
this could be love too.
And maybe people are the same way.
There are flowers that grow in autumn. 
And we are sitting outside, 
under afternoon sunlight 
falling through your eyelashes 
and I think I could love you.
There is a list of impossible things 
written on a leaf of a tree 
and it flutters into my hair, 
and I think perhaps I met you 
too soon or too late. 
Stuck in September I can't tell 
where summer ends and we stand. 
I think maybe on tilted planets 
there are handfuls of people 
we could fall in love with. 
A handful of heartstrings 
entwined in timing. 
You must be one of those people, 
and so is the boy playing his guitar 
in a small town coffee shop, 
the one running at a dog park, 
another halfway across the world 
waiting to catch a plane. 
We're all so close 
yet so far,
a little in love 
and a little out of reach.

— m.f. // Autumn

lunes, 17 de septiembre de 2018

Espinas

Viví todas las guerras a su lado. 
Las peleé, las perdí. 
Y él siempre estuvo ahí para darme un abrazo, 
para reparar mi sonrisa 
y recoger los pedazos rotos del piso. 
Le decía "ven" y lo dejaba todo por mí. 
Se acostaba conmigo en el suelo cuando me caía. 
me abrazaba por la espalda 
antes de darme un beso de buenas noches. 
La luna lo supo, 
supo de nuestro amor. 
Y de todas y cada una de las veces que nos desvelamos 
con la felicidad de la mano 
y que le rompimos las rodillas al tiempo 
para después salir corriendo 
en busca de aquel amanecer 
que tanto nos gustó desde el principio. 
Encontré a quien buscaba con tanta desesperación 
a punto de darme por vencida, 
mientras no podía dejar de mirar al vacío como una loca. 
Y de eso último no me queda la menor duda de que lo estaba. 
Aquella noche no fueron las estrellas las que brillaron, 
fue él. 
Era simplemente él, 
demasiado triste algunas veces 
y exageradamente feliz otras. 
Dicen que sólo las personas rotas brillan por las noches. 
Tenía voz de canción 
y mirada de película. 
Podía domar a cualquier león 
y era capaz de despertar ese mar violento que llevo dentro. 
Era ese lugar en el podía ser feliz sin mucho, 
aunque a veces dirigiera la mirada al punto infinito de la nada. 
Teníamos mil teorías que contarnos, 
mil metáforas que explicarnos, 
mil insomnios que sufrir juntos, 
mil secretos que guardar hasta la tumba, 
mil sonrisas que desempolvar, 
mil lágrimas que derramar, 
mil recuerdos, 
mil risas,
mil escalofríos, 
mil inviernos 
que ahora guardo en un cajón. 
Insoportablemente perfecto, 
imperfectamente feliz, 
exageradamente loco, 
simplemente él. 
Lo quise con todo,
hasta con sus espinas. 
Y ahora no puedo dejar de sentir 
que las tengo clavadas por todo el cuerpo.


— m.f. // Espinas