jueves, 7 de diciembre de 2017

Enamorarse

Enamorarse es algo increíble.
Cuando conoces a esa persona, comprendes que hay encuentros que valen la pena cualquier espera. No importa si llega tarde o temprano, Dios siempre tiene un plan para nosotros, para que alcancemos nuestra plenitud. 
Es cuando miras a esa persona que de repente todo comienza a tener sentido, todo parece ser lo que debe ser y estar en donde debe estar... cada pieza embona como nunca lo había hecho antes.
Poco a poco comprendes que has encontrado a alguien que te hace sonreír aún cuando no quieres hacerlo, que pinta tus días grises con tonalidades que ni siquiera sabías que existían y que te hace sentir que estás soñando cuando tienes los ojos completamente abiertos.
Te sientes perdido durante tanto tiempo y de repente ese "alguien" se pone en donde tenías la mirada perdida, te orienta y te trae de regreso, te enseña a vivir y a amar de la manera correcta. 
Y es entonces cuando empiezas a agradecer hasta las malas experiencias que tuviste en el amor, porque tal vez si no fuera por ellas, no serías tan feliz hoy, a su lado. Todos los caminos que tomaste te llevaron ahí, sin importar los tropiezos y los desvíos.
Enamorarse es algo increíble. 
Pasas de odiar el amor, de pensar que no tiene sentido, a creer que le da sentido a todo y a sentirte inmensamente feliz... sólo porque sabes que esa persona existe y que tú existes junto a ella.
— m.f. // Enamorarse

jueves, 16 de noviembre de 2017

Mereces más

Búscate un hombre inocente. Un hombre que no tenga malas intenciones, sino un buen tema de conversación. Con ojos de niño, pero espalda y voz de hombre.
Búscate un hombre que se ponga nervioso. No cuando sienta que la persona con la que ha estado jugando lo ha descubierto, sino cuando ve a la mujer que le quita el sueño, la que es capaz de detener sus latidos y acelerarlos al mismo tiempo.
Búscate a un hombre con principios, que logre ver más allá de la simple vista, que abra su mente. Un hombre que te enseñe que el mundo no es negro, cruel, inútil y desconsiderado y que te demuestre que estás equivocada al pensar que el amor no existe.
Búscate a un hombre que no califique a las mujeres, que no las haga sentir menos, que no sea tan cobarde y poco hombre como para tratarlas como si fueran una basura simplemente porque no le hicieron caso. Y no sólo a las mujeres, sino a todas las personas. Un hombre que valore la inteligencia y la calidad humana.
Búscate a un hombre que no sea parte de toda esa palabrería masculina. Un hombre que sea capaz de aceptar que no es tan despreciable, tan machista, tan inmaduro, tan repugnante. Que sea capaz de abrirse contigo, sin necesidad de esconderse bajo la fachada de patán. Un hombre que sea capaz de mostrarte su rostro en lugar de esa máscara que todos usan, aquella en la que fingen que no tienen sentimientos.
Búscate a un hombre de una sola mujer, que sueñe con que tú y sólo tú le llenes la cara de pequeños besos con labial. Pero no sólo eso. Que te quiera, pero por lo que hay en tu interior. Un hombre que sea capaz de amar. 
Búscate a un hombre con sentimientos. Que le importen verdaderamente las cosas que deberían importarle. No sólo por moral, no sólo porque cree que debe hacerlo, no sólo para conquistarte... sino porque realmente es lo que quiere.
No te conformes con "el menos malo", ni con el imbécil que está guapo, pero es un fracasado. No te conformes con alguien que no te hace sentir bien, que te quiere cambiar o que no te quiere ver triunfar. No te conformes con un mentiroso, con un infiel. La gente no cambia, esa es la verdad.
Por favor... no te conformes. Ya existen demasiadas mujeres conformistas. 
Las veo entrelazando sus dedos con cualquier idiota. Las veo recibiendo flores con tal de presumirles a sus amigas que tienen al "hombre perfecto" a su lado... mientras ellos les presumen a los suyos, todo lo que hacen con ellas. Las veo sonriendo cuando preferirían estar llorando. Las veo sintiéndose miserables y diciéndose en el espejo que "todo va a estar bien".
Búscate a un hombre de verdad... no a uno de tantos a los que nosotras mismas les hemos permitido darse aires de grandeza.
— m.f. // Mereces más


lunes, 30 de octubre de 2017

Inmortal

- ¿Papá, tú te vas a morir? - preguntó la pequeña mientras veía las gotas en el cristal, él siguió manejando y sin mirarla, contestó - Algún día, nena, pero no hoy. Mientras tú te haces grande, yo me hago viejo. Pero te prometo que voy a vivir muchos años para verte crecer y levantarte cuando caigas, para abrazarte incluso cuando estés insoportable y te incomode, para contarte cuentos y ponerme celoso de todos los idiotas que te pretendan. Pero sí, algún día me voy a morir. - La pequeña seguía viendo las luces reflejadas en las pequeñas gotas de lluvia que decoraban la ventana, dibujando figuritas en ella - ¿Y por qué te haces viejo? - dijo, sin temor a la respuesta, casi creyendo que todo era una broma - Me hago viejo porque así es como debe ser, las sonrisas se van haciendo arrugas, y yo he sonreído mucho, por eso tengo tantas. El cuerpo de tanto correr se va cansando, y pronto mi cabello se va a ir llenando de canas, como el de tus abuelos y eso significará que me estoy haciendo viejo. - La niña no dijo más, sólo miró a su papá a la cara, le dio un beso en la mejilla y se quedó dormida. Al día siguiente, muy temprano, al mismo tiempo que el sol tocó las cortinas, la pequeña despertó a su padre con gritos de alegría - ¡Papi, papi! Te regalo este plumón, mira, es permanente - y le rayó la mano - no se quita, ¿ves? - y saltó en la cama con la solución de todos los problemas del mundo entre sus manos y rió a carcajadas llenando la habitación de luz y fue tan feliz como nunca nadie lo había sido - ¡Hija, tú sí que estás loca! ¿para qué me regalas este plumón? - preguntó el papá confundido ante la felicidad de la pequeña pulga - ¡Es para pintarte las canas y que así nunca te hagas viejo! ¡Para que puedas vivir para siempre, papi! ¡Para que nunca te vayas! -
Esa pequeña soy yo, y después de tantos años sigo queriendo pintarte las canas y que nunca te vayas de mi lado. Y sigo siendo esa niña loca con actitud de pulga que te ve como un gigante que todo lo puede, eres mi ejemplo, mi héroe, mi guía, mi protector, mi todo. Y sólo quiero que sepas que aunque te salgan canas y te hagas viejo, para mí tú sí eres inmortal. Eres como ese plumón permanente, nunca te vas a borrar. Te amo, papá.

— m.f. // Inmortal